VERBOS DE CAMBIO (4) VOLVERSE

VERBOS DE CAMBIO

Son verbos que expresan cambios reversibles o irreversibles (voluntarios o no), y que se utilizan muy frecuentemente en español. Trataré de dar aquí indicaciones importantes acerca de su uso, principalmente para los estudiantes brasileños, que suelen confundirse mucho al utilizarlos.

Hay muchos verbos de cambio. Me detendré aquí a comentar el uso de los principales: hacerse, ponerse, quedarse y volverse.

Volverse se construye con grupos nominales con artículos, más frecuentemente si junto a ellos denota cambios de actitud, de carácter o de personalidad.

Se volvió un solitario intelectual.

Se volvió un aliado bastante fuerte.

Te volviste un déspota.

 

Volverse con grupos nominales sin determinantes, característico de la lengua literaria.

Todo en ella se vuelve curva y prominencia, sinuosa elevación, blandura al temple.

 

Volverse se usa con adjetivos que se construyen con ser:

Su tono se volvió amenazador.

Te has vuelto muy escéptica.

Volverse tranquilo alguien (convertirse en una persona tranquila).

Volverse sensible.

 

Volverse con adjetivos que denotan cambios notables en la forma de ser o de actuar de las personas o de otras entidades, sean de sentido negativo (volverse desconfiado, feo, tonto) o positivo (volverse bueno, considerado, metódico).

 

El adjetivo loco -Volverse loco (en el sentido de demente).

No seas loco (en el sentido de alocado).

Ponerse loco. (en una situación momentánea – Se puso loco con el comportamiento de su hijo)

 

 

 

VERBOS DE CAMBIO (3) QUEDARSE

VERBOS DE CAMBIO

Son verbos que expresan cambios reversibles o irreversibles (voluntarios o no), y que se utilizan muy frecuentemente en español. Trataré de dar aquí indicaciones importantes acerca de su uso, principalmente para los estudiantes brasileños, que suelen confundirse mucho al utilizarlos.

Hay muchos verbos de cambio. Me detendré aquí a comentar el uso de los principales: hacerse, ponerse, quedarse y volverse.

El uso de quedar(se) es proprio de los adjetivos:

1)  que designan estados carenciales o expresan la perdida de algo: calvo, ciego, cojo, huérfano, mudo, paralítico, solo, soltero, sordo, vacío, viudo etc.

2) que designan ausencia de acción: quieto, rígido, inmóvil, cortado, tieso, casi siempre utilizados con quedarse en lugar de quedar.

Hay casos en que se perciben diferencias de registro lingüístico entre quedar y quedarse y también diferencias geográficas.

La sala quedó / se quedó en penumbra.

Todos quedaron / se quedaron estupefactos.

Quedar es más frecuente que quedarse en algunos países americanos.

Nunca se quedó embarazada. (España)     /    Nunca quedó embarazada. (América)

Se quedó paralítico. (España)      /    Quedó paralítico. (América)

Quedar o Quedarse -se usan con gran número de adjetivos que denotan estados anímicos transitorios, muchas veces causados por una impresión: absorto, atónito, boquiabierto, estupefacto, frío, patidifuso, perplejo, preocupado, sorprendido, tranquilo, embobado, pasmado, fascinado etc.

 

 

Verbos de Cambio (2) – Ponerse

 

VERBOS DE CAMBIO

Son verbos que expresan cambios reversibles o irreversibles (voluntarios o no), y que se utilizan muy frecuentemente en español. Trataré de dar aquí indicaciones importantes acerca de su uso, principalmente para los estudiantes brasileños, que suelen confundirse mucho al utilizarlos.

Hay muchos verbos de cambio. Me detendré aquí a comentar el uso de los principales: hacerse, ponerse, quedarse y volverse.

(2) PONERSE

Se usa con adjetivos, adverbios y locuciones que designan estados circunstanciales o episódicos, que aceptan, además, el verbo estar.

Ponerse cerca / de malhumor/ de pie / enfermo / hecho una fiera / junto a algo o a alguien / de acuerdo / áspera / de costado / junto a la ventana.

Los cambios de estado pueden ser voluntarios o intencionales (ponerse de costado) o estar sujetos a la voluntad o la intención del que los experimenta (ponerse contento / ponerse enfermo).

Ponerse se usa con adjetivos que designan propiedades físicas de las personas relativas a:

1)  su aspecto o su apariencia (colorado, derecho, elegante, enfermo, guapo, pálido);

2) su estado anímico (alegre, celoso, serio, triste, taciturno, contento, nervioso);

3) su comportamiento con los demás (impertinente, insoportable, pesado, severo, tajante, coqueta, altanero, eufórico, moribundo, melancólico, gordo, delgado).

Sin embargo, en el español europeo se usa quedarse uno delgado y quedar uno delgado, en el español rioplatense.

El sujeto de ponerse puede ser no personal:

1) El día se puso nublado.

2) El tiempo se puso peor.

3) El blog se puso de moda.

4) La leche se puso agria.

5) Las flores se pusieron marchitas/mustias.

6) Las paredes se pusieron negras.

No se usa ponerse con participios truncos, es decir, que no terminan en ADO o IDO, como: lleno, maduro, seco, junto, harto, corto, suelto etc.

Verbos de Cambio (1) HACERSE

VERBOS DE CAMBIO

Son verbos que expresan cambios reversibles o irreversibles (voluntarios o no), y que se utilizan muy frecuentemente en español. Trataré de dar aquí indicaciones importantes acerca de su uso, principalmente para los estudiantes brasileños, que suelen confundirse mucho al utilizarlos.

Hay muchos verbos de cambio. Me detendré aquí a comentar el uso de los principales: hacerse, ponerse, quedarse y volverse.

(1) HACERSE

El verbo hacerse se utiliza con predicados que expresan cualidades estables o caracterizadoras de personas y cosas. Los atributos que se construyen con hacerse también admiten el auxiliar ser, pero a veces rechazan estar (era, está, se hizo muy famoso), aunque  lo aceptan en algunas interpretaciones (estar fuerte/tenso/difícil/claro/viejo).

Los días se hacen largos.

Las soluciones se hacen inevitables.

Me hice vegetariano / abogado.

Se hará necesario tomar una determinación.

La situación se hacía cada día más tensa.

Se hizo clara su incapacidad para resolver el problema.

La imagen se hizo nítida después de prender la luz.

El ruido de la lluvia se hizo claramente perceptible.

Se hacía imprescindible su presencia.

Se hizo amigo de ellos.

Me hice bailarín de flamenco muy joven.

HACERSE también se utiliza con expresiones que designan comportamientos fingidos temporales:

hacerse la despistada / remolona / simpática / sorda/ tonta/ viva / sorprendida / el sueco (disimular algo)

Frida Kahlo

FRIDA KAHLO

Las dos Fridas autorretrato Diego en mi pensamiento

“Pies, ¿para qué los quiero si tengo alas pa’ volar?”

(Biografía – adaptada del texto del Museo Frida Kahlo)

Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón nació el 6 de julio de 1907 en la Ciudad de México, en la casa que fuera propiedad de sus padres desde 1904, y que hoy se conoce como La Casa Azul. Su padre, Wilhelm (Guillermo) Kahlo, de ascendencia húngaro-alemana; su madre, Matilde Calderón, originaria de Oaxaca. Frida es la tercera de cuatro hijas -Matilde y Adriana(las mayores) y Cristina, la menor, que estará muy apegada a la pintora.

A los 6 años Frida sufre de poliomielitis, un padecimento que después será determinante en la deformación de su matriz y, finalmente, en su incapacidad para tener hijos. Eso no le impide ser una estudiante inquieta y tenaz y realiza sus estudios en la Escuela Nacional Preparatoria.

A los 18 años, el 17 de setiembre de 1925, Frida sufre un trágico accidente. El autobús en que viaja es arrollado por un tranvia. Las consecuencias son graves: fractura de varios huesos y lesiones en la espina dorsal. Debido a la inmovilidad a la que se ve sometida los primeiros meses, Frida comienza a pintar. Así, se relaciona con varios artistas, entre ellos, el ya reconocido Diego Rivera. En 1929, el muralista se casa con Frida. El matrimonio vivirá en La Casa Azul, el hogar de la infancia de Frida, y en el estudio de Diego, en la ciudad de México. Kahlo y Rivera radicarán en Cuernavaca y en diversas ciudades de los Estados Unidos: Detroit, San Francisco y Nueva York.

En 1930, Frida sufre su primer aborto. En noviembre de ese mismo año, el matrimonio viaja a San Francisco, donde la pintora conoce  al Dr. Leo Eloesser, quien será uno de sus médicos de cabecera y uno de sus mejores amigos.

Las infidelidades de Diego aumentan la crisis emocional de la artista. Frida se divorcia del muralista en 1939 para contraer nupcias nuevamente un año después. A pesar de su mala salud y de haber sido operada en múltiples ocasiones, Frida es una artista con una intensa actividad. En lo político, es miembro del partido comunista y una fiel activista de izquierda. Junto con Rievra, acondiciona La Casa Azul para asilar por dos años a León Trotsky y a Natalia, su mujer. Días antes de morir, Frida participa en una marcha de protesta que le provoca una embolia pulmonar.

Como maestra, es parte importante de la esculea Nacional de Pintura y escultura La Esmeralda, donde conforma un grupo de jóvenes pintores conocidos como Los Fridos. Tanto en su trabajo como en su vida cotidiana -lenguaje, vestimenta, gastronomía- Frida lucha por rescatar las raíces del arte popular mexicano, segura de que en ellas se encuentra la identidade nacional. Su pintura va del autorretrato a las naturalezas vivas; de los cuadros de nacionalistas a las telas realistas en las que da testimonio de su condición feminina. Un ejemplo es Mi nacimiento (1932) , donde se retrata con crudeza el acto de nacer. Aunque muchas veces se le califica de surrealista, Frida establece que, al contrario de los pintores de esta vanguardia, ella no pinta sus sueños, sino su realidad.

Al final de su vida, la salud de la artista decae. En sus últimos 10 años, viste más de 25 corsés. De 1950 a 1961, la pintora permanece internada en el Hospital Inglés. En 1953, ante la amenaza de gangrena, se le amputa la pierna derecha. Frida Kahlo muere en La Casa Azul el 13 de julio de 1954, cuando el Instituto Nacional de Bellas Artes le preparaba, como homenaje nacional, una muestra retrospectiva.

De entre los cuadros que conforman la obra de la pintora, algunos de las más famosos son Las dos Fridas, Viva la Vida, Unos cuantos piquetitos y Diego en mi pensamento. Durante su vida, la artista realiza tres exposiciones: una en Nueva York, otra en la Galería de Lola Álvarez Bravo, en México, y una más en París. El Museo del Louvre adquiere entonces uno de sus autorretratos más cotizados. También en México, Frida recibe el Premio Nacional de Pintura. Hoy su obra se ha colocado en un lugar importante en el mercado de arte. Sus cuadros se encuentran en numerosas colecciones privadas de México, Europa y los Estados Unidos. Su personalidad ha sido adoptada como una de las banderas del femenismo internacional. Frida Kahlo se ha convertido en una leyenda, en un referente cultural que rebasa el mito que la pintora creara de sí misma.

LA CASA AZUL

(Texto adaptado del sitio MUSEO FRIDA KAHLO por Hilda Trujillo Soto)

La llamada Casa Azul Museo Frida Kahlo es el lugar donde los objetos personales revelan el universo íntimo de la artista, ubicada en la calle de Londres, 247, en uno de los barrios más bellos y antigos de la Ciudad de México. La Casa Azul fue convertida en museo en 1958, cuatro años después de la muerte de la pintora. Hoy es uno de los museos más concorridos en la capital mexicana: mensualmente recibe cerca de 25 mil visitantes, 45% de ellos extranjeros.

En la recámara que Frida usaba de día permanece su cama  con el espejo en el techo, que su madre mandó colocar después del acidente y que la mantuvo inmóvil por nueve meses; y gracias al espejo donde se reflejaba, Frida pudo retratarse.

Cada objeto de la Casa Azul dice algo de la pintora: las muletas, los corsés y las medicinas son testimonios del sufrimiento de las múltiples operaciones a las que fue sometida. Los exvotos, juguetes, vestidos y joyas hablan de una Frida coleccionista. La casa misma habla de la vida cotidiana de la artista. La cocina, típica de las construcciones antiguas mexicanas, con sus ollas de barro colgadas a las paredes y las cazuelas sobre el fogón son testimonio de la variedade de guisos que se preparaban en la Casa Azul. Tanto a Diego como a Frida les gustaba agasajar a sus comensales con platillos de la cocina mexicana, prehispánica, colonial y popular.

En el comedor convivieron grandes personalidades de la cultura y destacados artistas de la época: André Breton, Tina Modotti, Edward Weston, León Trotsky, Juan O’Gorman, Carlos Pellicer, José Clemente Orozco, Isamu Noguchi, Nickolas Muray, Sergei Eisenstein, entre muchos otros.

La Casa Azul se convirtió en una síntesis del gusto de Frida y Diego, y de su admiración por el arte y la cultura mexicana. Ambos pintores  coleccionaron piezas de arte popular con un gran sentido estético. En particular, Diego Rivera amaba el arte prehispánico. Muestra de ello es la decoración de los jardines de la Casa Azul, donde se muestran algunas piezas realmente bellas.

El hogar de Frida se abre como museo porque tanto Kahlo como Rivera abrigaron la idea de donar al Pueblo de México su obra y sus bienes. Diego pidió a Carlos Pellicer, poeta y museógrafo, que realizara el montaje para abrirlo al público como museo. Desde entonces, la atmósfera del lugar permanece como si Frida habitara en él.

www.museofridakahlo.org.mx/

Para hacer uma visita virtual al museo, accede:

http://www.recorridosvirtuales.com/frida_kahlo/museo_frida_kahlo.html

 

Comedor de la Casa Azul

Comedor de la Casa Azul

 

SOBRE EL USO DE LAS MAYÚSCULAS (2)

¿NORTE o norte? ¿Los puntos  cardinales se escriban con letras mayúsculas o minúsculas?

Los nombres de los puntos cardinales son nombres comunes y se escriben con minúscula cuando indican una dirección o una orientación. Solo se escriben con mayúscula cuando forman parte de un nombre compuesto:

                                                                 Bolivia está al norte de Chile.

                                                                  Europa del Este comenzó a desaparecer em 1989.

                                                                 En la América del Sur hay paisajes hermosos.

 

Fuente: Las 500 dudas más frecuentes del español – Espasa – Instituto Cervantes

 

El Papel Amate

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En el corazón de la sierra poblana, en México, el pueblo otomí de San Pablito Pahuatlán recrea cada día el proceso prehispánico que se utilizó para fabricar este papel que sirvió como soporte de los códices y hoy es una de las principales artesanías nacionales.

 Desde que los mayas cesaron de grabar glifos cronológicos en las piedras monumentales, el papel se convirtió (con el papiro egipcio) en el soporte más antiguo de la escritura. Nacido en China en 105 a.C., el papel fue utilizado posteriormente por las civilizaciones prehispánicas para la elaboración de los códices temáticos. En otros tiempos, elemento ritual y vector ceremonial, el papel amate es muy apreciado hoy en día. Material robusto, flexible y resistente, soporte de expresión artística, magnífico aislante térmico, el amate aprovecha en la actualidad el desarrollo de las tecnologías modernas para recorrer el mundo entero.

EL UNIVERSO TRADICIONAL DE UN POBLADO OTOMÍ

Aislado dentro de una vegetación semitropical, velado por las brumas matinales, San Pablito Pahuatlán es uno de los escasos poblados otomíes que han conservado la riqueza y las tradiciones del México prehispánico. Aquí, en el corazón de la sierra de Puebla, los indígenas otomíes, desde hace siglos, asumen, además de las culturas de subsistencia (maíz, plátanos [bananas], frijoles [porotos], café), la fabricación artesanal del papel amate.

El procedimiento para elaborarlo empieza con una hendidura superficial hecha en el tronco del árbol de amate a fin de desprender la corteza. Como resultado de este despojo mortal, ciertos árboles, como el ficus silvestre y el moral, están condenados a desaparecer. En la actualidad, los amateros se ven en la necesidad de buscar, en el estado de Veracruz, la corteza de otro árbol, el  “jonote colorado”.

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Las mujeres otomíes limpian el jonote de su látex, un líquido blanco lechoso que se emplea como resolutivo y antiinflamatorio. Una vez limpias, las fibras leñosas son puestas a macerar en una caldera de cobre que se llena de agua hirviendo, a la que serán añadidas cenizas y cal para darles flexibilidad.

Después de haber hervido durante algunas horas, se lavan las fibras vegetales y se limpian los residuos. Retorcidas, escurridas y casi secas, estas fibras se cortan en tiras que después de alineadas en una tabla de madera, marcando así los límites de un rectángulo cuya superficie varía según el tamaño de la hoja que se desea. Otras tiritas quedan ubicadas perpendicularmente en el rectángulo, formando travesaños regulares. Al ser golpeada con fuerza por una piedra basáltica acanalada, la trama fibrosa se machaca y se extiende en una masa flexible de textura homogénea y fina.

El martilleo de las fibras, repetido en las 500 moradas del pueblo, produce un verdadero concierto de “toc-toc-tocs” arrítmicos e incesantes, que repercuten en todo el valle del río San Marcos. Aplanada, cortada en láminas, alisada con cáscara de naranja o con la mazorca del elote, la hoja de amate que así se obtiene es expuesta al sol para secar. Desde hace siglos, los otomíes utilizan los mismos instrumentos, las mismas técnicas. Solo el color del papel puede modificarse usando una solución de cloro.

Los escasos cortes y rasgaduras que subsisten serán reparados por el “jonotero”, y taponados con un látex (la güeña) que es extraído del bulbo de la orquídea.

Las innovaciones actuales integran una gama completa de hojas de diferente tamaño, tales como los “huarachitos” (5 x 7 cm) o las “medianas” (20 x 30 cm) destinadas a la pintura o a la decoración de pantallas para  lámparas. Otras hojas más gruesas, de mayor tamaño ( más de 5 m2   de superficie) son exportadas a Europa como aislante térmico de tabiques murales.

Para satisfacer las necesidades del mercado, los papeleros otomíes trabajan todos los días, incluso el domingo. Cada familia produce aproximadamente 200 medianas por semana, las cuales serán vendidas (de 2.000 a 10.000 pesos cada una) en los mercados de Puebla, Ciudad de México o Acapulco.

EL ENCUENTRO SIMBIÓTICO DE DOS CULTURAS

Una de las manifestaciones más apreciadas del arte popular mexicano es, sin duda, la pintura sobre amate. Se practica hace más de 30 años y nació del encuentro benéfico de dos etnías: los amateros otomíes de San Pablito y los pintores nahuas de Guerrero. Las tradiciones artesanales específicas de estos indígenas hunden sus raíces en las antiguas culturas mesoamericanas.

La historia, los rituales, las ceremonias de las civilizaciones prehispánicas se encuentran consignadas en los manuscritos temáticos pintados sobre el amate. Hoy, cada cultura tradicional otomí o nahua parece estar en simbiosis con la otra sin perder sus valores esenciales intrínsecos. Sin embargo, tanto los amateros como los pintores adoptan ciertos aspectos de la tecnología industrial para responder mejor a las necesidades de los mercados nacional e internacional.

La clasificación de las pinturas sobre amate se efectúa según diferentes temáticas: “espontaneros”, las imágenes espontáneas de la vida cotidiana, son a la fecha mucho más apreciados que los “históricos” o los “decorativos”, que representan pájaros o flores de colores vivos.

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(Fuente: texto extraído y adaptado de la revista GEOMUNDO nº 276)

 

 

 

 

 

 

 

 

SOBRE EL USO DE LAS MAYÚSCULAS (1)

¿Las mayúsculas se acentúan?

Sí, las letras mayúsculas deben llevar tilde siempre que lo exijan las reglas de acentuación. Esta norma se aplica tanto a las que van en posición inicial en los nombres propios (Álvaro, África, Óbidos )como a las que aparecen al comienzo de un enunciado (Él lo sabe mejor que nadie.) o las palavras que se escriben con todas sus letras en mayúsculas (COMPAÑÍA TELEFÓNICA NACIONAL):

¿Que te parece Álvaro como nombre?

He recebido una circular de la COMPAÑÍA TELEFÓNICA NACIONAL.

Igualmente, las letras mayúsculas deben escribirse com diéresis (¨) cuando lo exija su pronuncicación:

HERMANOS ANGÜÍ, PARAGÜEROS.

Fuente: Las 500 dudas más frecuentes del español – Espasa – Instituto Cervantes

 

El Damasquinado, la más importante artesanía de Toledo

El damasquinado en el acero o el cobre, se practicó desde muy antiguo entre los egipcios, los griegos y los romanos. Adquirió gran desarrollo en Oriente desde que el Imperio Romano se trasladó a Bizancio, siendo originarias de Damasco, las mejores piezas que llegaban a Europa, por lo que este arte tomó el nombre de Damasquinado, aunque más propio es el de ‘Ataujía’ con el que también se designó. Por todo el mundo se imitaron las labores del damasquinado. A este resurgimiento de un arte olvidado en Occidente, contribuyó en primer lugar el lujo desplegado en las armaduras en toda Europa desde finales del siglo XV: suntuosos arneses de Carlos I y Felipe II.

Aunque ya los egipcios, griegos y romanos utilizaron la artesanía del “Damasquinado”, es en la ciudad de Toledo donde esta técnica decorativa ha alcanzado la mayor de las famas y exquisitez en las piezas creadas.

El damasquinado o “ataujía” no solo se ha empleado en el adorno de espadas, sino en platos, joyeros, y actualmente en los más diversos souvenirs que los turistas pueden comprar en numerosos establecimientos repartidos por toda la ciudad. El nombre proviene de Damasco, y la técnica fue traída a Toledo por los árabes, arraigando de manera notable.

El proceso del damasquinado: la pieza a adornar debe ser preparada mediante el rayado o picado, que consiste en quitar a la superficie su tersura para que pueda agarrar el oro; no solo se consigue rayando con un buril, sino también con ácidos. Luego se toma el hilo de oro y se va incrustando; es lo que se llama propiamente damasquinado: el artesano va creando las figuras y adornos que le dicta su imaginación, aunque normalmente siguiendo modelos seculares.

Después el hilo y el oro puestos se fijanen el acero a golpe de martillito y buril. Luego viene el pavonado: para que el acero sobre el que se ha fijado el oro no se oxide, se mete al fuego con una solución de soda caústica y nitrato de potasio; el pavón, es decir, el acero, sale negro, en cambio el oro o la plata, permanecen inalterables. De ahí se lleva la pieza al repasado final, que consiste en “dar movimiento” a la superficie dorada, darle “relieve” a base de buril y martillo, acabando el dibujo de los dorados.

Es una tarea lenta y muy artesanal. En algunas tiendas de la ciudad, el mismo artesano permite ver parte de su trabajo, lo que en muchas ocasiones sorprende por la minuciosidad de la labor.

La diferencia entre un buen damasquinado hecho a mano y un damasquinado “turístico” es la siguiente: en el damasquinado hecho para el turista, se emplea oro de baja calidad; y así ocurre que al poco tiempo la pieza se oxida y se pone fea. Además, estos damasquinados no se hacen a mano, sino a máquina y en el mismo tiempo que un buen artesano hace una pieza, una máquina hace quinientas. Si compras un damasquinado, comprueba la calidad del mismo, aunque detectar el bueno del malo no es sencillo…

¿Formas de detectar el bueno del malo?: Los expertos saben distinguir una pieza de otra: normalmente las piezas hechas a máquina no suelen llevar apenas dibujos con hilo –es decir, líneas haciendo dibujo-, sino superficies más amplias y planas. Pero lo mejor es fijarse y si está hecho a mano se notará perfectamente el “pulso” del artesano en cada uno de los golpes. Para mayor seguridad, lo mejor es comprar las piezas en las diferentes tiendas que hay repartidas por la ciudad, especialmente en el casco. En algunas podrá comprobar cómo trabajan las piezas antes de ser puestas a la venta.

images[2]images[9]images[10]images[1]¿Cómo se cuida el damasquinado? Según recomiendan los artesanos, aunque las piezas se tratan con productos especiales para mejorar su conservación,  no conviene mojar ni someter a fuertes humedades la pieza. Si se moja, hay que secar de inmediato. Por este motivo, en zonas costeras es conveniente guardar la pieza en vitrinas que prevengan de la humedad y el salitre. No se deben utilizar para limpiar productos abrasivos, ni limpia cristales o espumas, ni utilizar paños húmedos. Se recomienda frotar la superficie damasquinada con miga de pan o una goma de borrar blanda, para recuperar el brillo y color.

Para mejor entender el proceso del damasquinado, acceda al enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=2Tx0vwynpu4

Fuente:

- Pascual, C. (1976): “Guía secreta de Toledo”. Ed. Al-Borak.

ÉL ÓMNIBUS (adaptación de AGUAFUERTES PORTEÑAS, de ROBERTO ARLT)

 

EL ÓMNIBUS

Tenemos que admitir que “eso” es un ómnibus. Lo admitimos pero la teoría lo niega. Lo admitimos. Eso es un ómnibus. En el interior, una hilera de asientos. Asientos es un nombre que les damos si no ni Dios nos entiende. Por entre las roturas salen los resortes. Más que asientos parecen aparatos destinados a tormentos inquisitoriales. El piso está rajado en largas hendiduras: un beneficio que le dispensa la compañía al cliente, para que no se asfixie. Cierto es que por esas hendiduras entran raudales de polvo, pero no siempre se puede hermanar el arte con la técnica.

Los que suben.

Suben. Sube una señora. La señora es gorda y en los brazos tiene un bulto. El bulto es negro y grandote. Como el pasillo es estrecho, la señora apoya su bulto en la cabeza de sus semejantes. Estos creen que se les viene una casa encima. El facineroso de los boletos se ríe graciosamente y a empujones la hace avanzar.

Viene otra señora a dos cuadras de distancia. Hace más señales que un semáforo. El coche aguarda. Sube la señora y sube un perro. El perro sube y se asusta. Y hay que echar al perro. Echar al perro es un problema. El perro muestra los dientes y gruñe razonablemente. El guarda toca repetidas veces el timbre y el Arca de Noé arranca con perro y todo. El guarda le quiere cobrar boleto de perro a la señora y se arma allí una disputa de los mil diablos. Pero al pagar la señora su boleto, diez centavos caen al suelo. Y la señora comienza a buscar los diez centavos. “Permiso, señor”, “permiso, señora”. La maldita vieja molesta a todo el mundo. Y sube un manisero. Un manisero con el cachivache que echa más humo que una locomotora. Nos asfixiamos todos y no se entiende nadie. El perro inicia un conato de tarascón en la pantorrilla de una muchacha y se produce una algarabía infernal. Por fin, descienden del coche maldiciendo a todo el mundo la mujer del perro, y el perro mostrando tremendos dientes.

Datos sobre el autor: Roberto Emilio Gofredo Arlt, Buenos Aires, Argentina (02/04/1900- 26/07/1942), fue novelista, cuentista, dramaturgo y periodista.

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/arlt.htm